Mundo Deportivo
October 14, 2026
La Real Sociedad visita este jueves al Union Saint Gilloise con una misión nunca antes completada: ganar a un club belga en competición europea. Los txuri urdin se chocaron ante las fortalezas belgas en las tres ocasiones que se enfrentaron en competición europea a lo largo de su historia. Hay una deuda pendiente ahí que los de Matarazzo tratarán de solventar en territorio enemigo, además.
El último precedente es tan cercano como doloroso para toda la afición realista. Y es que el Anderlecht, curiosamente dirigido por el ahora entrenador del Union SG, Hubert, asaltó Anoeta en la 24-25 en el accidentado día de los lamentables actos de vandalismo de los ultras belgas en la zona visitante que alteraron el devenir del encuentro.
La Real de Imanol comenzó ganando con gol de Marín pese a haber rotado masivamente en el 'once' pero a la media hora de juego los ultras rompieron el metacrilato inferior de la grada y comenzaron a arrojar objetos de todo tipo a los aficionados realistas del anillo inferior.
El partido se detuvo unos momentos, algo que desconcentró por completo a la Real, que encajó dos goles antes del descanso y luego no fue capaz de darle la vuelta. El partido acabó con 1-2 y la Real empezó a estar necesitada en la tabla europea, perdiendo opciones de optar al top 8.
El otro precedente es doble y supuso además una eliminación europea del equipazo campeón. En la tercera ronda de la Copa de la UEFA 80-81, a cuatro meses de hacer historia ganando la primera Liga en Gijón, la Real de Ormaetxea no pudo con el potente Sporting Lokeren belga.
En la ida en el Daknamstadion la Real se topó con un rival sólido y perdió 1-0. En la vuelta, en un Atotxa como siempre entregado, los txuri urdin fueron castigados pese a ser superiores y el empate 2-2 no sirvió para evitar el KO europeo ante un club que fue de élite belga durante años pero que terminó desapareciendo por bancarrota en 2020.
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